No me
digas nada
que con tu gesto,
tu forma de actuar,
me he dado cuenta
que he sido la otra.
No gastes saliva
por algo tan obvio,
tan notorio.
Déjame con la herida,
déjame con el sufrir
yo sólo quería
equivocarme,
pero seguí mi corazón
para amarte más
y este es el precio
de mi desobediencia.
que con tu gesto,
tu forma de actuar,
me he dado cuenta
que he sido la otra.
No gastes saliva
por algo tan obvio,
tan notorio.
Déjame con la herida,
déjame con el sufrir
yo sólo quería
equivocarme,
pero seguí mi corazón
para amarte más
y este es el precio
de mi desobediencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario