Vistas de página en total

viernes, 23 de septiembre de 2011

Quien eres Juan Luis

Tienes una rara conducta conmigo, me llenas de dudas. A la verdad no sé porque insististe hasta que me rindiera ante ti, ¿qué es lo que me ocultas? Tú nunca me hablas de ti sobre tu persona, parece que eres de las que busca sólo aventuras y nada más.
Me siento muy mal, llamas raras veces, cuando nos vemos solo es pequeño tiempo, me besas como siempre mordiendo y ensalivando todo, me abrazas y de vez en cuando me tomas la mano. ¿Qué es pasa contigo? te comportas muy raro, sufro desde el momento en que empezamos a conocernos y esto no para hasta el día de hoy.
Cuando te cuento de lo que me sucede tú prestas muy poca importancia, como si para ti lo único importante fuera la cama. Te amo tanto para colmo, pero creo que poco esto puede ir terminando y ni te atrevas a pedir porque si es que te importa. Si esto acaba la culpa fue tuya, porque lo que hiciste fue sólo para estar seguro que tendrás alguien con quien tener sexo y basta, servido, yo ya no te importo, no sirvo. Me siento muy mal, no quieres cambiar.
Algo que odio de ti es que cuando se habla contigo como que me cambias el tema, o me niegas una respuesta. No eres sincero y muchas veces cuando voy a dormir, me pongo a llorar  arrepintiéndome de haberte conocido. Yo no era tan feliz pero vivía tranquila, contigo conocí el dolor, la infelicidad, pero si aprendí algo que a mi parecer no era tan importante; lo que aprendí fue el momento que por primera vez me sentí mujer sin saber quién eras; yo sólo te veía como un hombre que de veras me quería, te veía como si fueras mi príncipe azul. Justo después de este momento cambias radicalmente no me equivoqué, pero tú me aseguraste que me amabas, que me extrañabas, seguí profundamente enamorada, como estúpida seguí esperándote, pasó ya un año y casi cuatro meses.
Cuantas veces me  preguntaste por mis horas de prácticas, si me faltaban muchas. Y la última vez que estuvimos juntos sólo unos minutos, no puedo recordar la fecha exacta pero si eran los primeros días de agosto y te preste dinero, te dije que si el colegio donde estoy trabajando me reconoce todas las horas pedagógicas en enero empezaría tramitar mi título. Tu voz cambió de repente, tu mirada igual como si por fin llega el momento, y como te dije antes, me llenas de dudas a la verdad no se a que se deberá a ese cambio.
La otra vez, te comportaste raro, si cuando te regale la chompa, criticaste, pero en fin la aceptaste, te di dinero para el taxi porque según tú estabas atrasado, caminaste un poco y como quien para tomas taxi, y como cruzar era algo difícil, tu caminabas un poco más allá, otro poco más allá y así y pasando los taxis, algunos, vacíos. Y la última vez tú caminas dando la vuelta por el parque  para que al final termines de tras de mí, porque esa conducta que me escondes Juan Luis, ¿Por qué no fuimos juntos para despedirnos como gente?...
Quiero dejar por que no quisiera llorar.