¡Qué
miel!
pero que tal dulce
cuando besabas.
¡Qué entrega!
pero que tal pasión
cuando amabas.
¡Qué boca!
pero que tal hambre
la manera era.
Pero que tales locuras
siempre con novedades
cada vez que salíamos;
yo cada vez
más y tan idiotizada
tan ciega,
tan enamorada,
en tus garras caí
y en tus garras muero.
pero que tal dulce
cuando besabas.
¡Qué entrega!
pero que tal pasión
cuando amabas.
¡Qué boca!
pero que tal hambre
la manera era.
Pero que tales locuras
siempre con novedades
cada vez que salíamos;
yo cada vez
más y tan idiotizada
tan ciega,
tan enamorada,
en tus garras caí
y en tus garras muero.