Una carta de perdón para mi padre junto con una historia
Hoy, por la mañana, soleada,
Una mañana imborrable para mi,Que fatalidad un catorce de diciembre.
Últimos día de colegio,
Lista para irme mi padre sentado mirándome,
Él me llama, yo doy la espalda
Él me vuelve a llamar, respondo mal yo.
Era solo para preguntar si el cuaderno aquel
Me lo iba a llevar o era de guardar.
Que mal respondí. Endiablada estaba.
No solía mirar a los ojos,
Pero aquella mañana lo hice,
Por primera vez miré a los ojos de mi padre.
Tenía la mirada desencaja.
“solo quería saber si te lo llevabas
Ya que a veces las cosas te olvidas”
Estas fueron sus palabras.
Pero la mía fue para matar.
Al irme tiré la puerta, miraba la vereda.
Pero al levantarla, cerré mis ojos
Volví a recordar esa mirada,
No quise llorar, algo sentí que me ahogaba.
Las lágrimas no se hicieron esperar.
“Grité a mi a padre”, recordé, que bestia fui.
Me pregunto ahora si mi padre,
Sería capaz de perdonar algo así.
Que manera de hablar, solo el diablo lo hace.
Mejorar mi conducta, es lo que tengo que hacer.