Ibas,
venías
cuantas veces querías.
Hacías,
deshacías
todo lo que querías.
Llamabas,
timbrabas
cuando querías.
Cuantas cosas que hacías
yo nunca decía nada,
me limitaba a pensar.
Tú, sin pantalones
por que no eres capaz
de decir un adiós,
un gracias por tu tiempo.
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