Vistas de página en total

viernes, 29 de abril de 2011

JUAN LUIS

Quizás a la vejez
no sintamos nada
ya el uno por el otro,
pero para cuando
tú y yo durmamos
y ambos acariciarnos
nuestras pieles
pasionalmente
será probable
que hasta el dolor
el más interno,
el más pequeño
lo sintamos,
sentirnos incapaces
de hacer algo
para aliviarlo,
pero sé
que el amor
logra el remedio
para todo dolor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario